martes, 11 de marzo de 2014

Light is winning

Me han entrado ganas de hablar de True Detective. Por supuesto desde mi ignorancia desde el punto de vista seriéfilo y sobre todo desde el punto de vista técnico que tanto se le ha alabado a la serie.
Desde el tercer capítulo la he considerado como una película, una película de 8 horas, ya que como bien dijo su creador la serie se divide en tres partes, como cualquier película que se precie.

Como he dicho antes, desde el punto de vista técnico de la serie soy incapaz de hablar, soy de esas muchas personas que tuvo que buscar que era un plano secuencia tras acabar el cuarto capítulo y ser de lo único que se hablaba, todos ellos con razón, también hay que decirlo. Sin duda, lo que más me ha gustado de la serie, como de todas las series de las que disfruto es la esencia de sus personajes pero sobre todo de cómo te atrapan desde el minuto uno, evidentemente en este caso se trata del personaje de Rust. Desde el primer momento en el que lo ves, te atrapa, esa singular personalidad, ese ser el rarito, esa mirada oscura y todo lo que pasa dentro de su cabeza, un placer escuchar las palabras saliendo de su boca, sin perder su esencia en ningún momento y convenciendo a su entorno de que no estaba equivocado, de que siempre hay que mirar más allá de los que nos muestran, porque todos escondemos algo en lo más oscuro de nuestro interior.
True Detective es mucho más que todo esto, esto es una simple opinión sobre como afecta una serie a tu personalidad, como la hcen las buenas series.

miércoles, 30 de octubre de 2013

My hero.

A veces es muy difícil expresar tus sentimientos y tu estado de ánimo, a veces, ni siquiera sabes porque te sientes de esa forma o quieres pensar que no estás así por todo lo que sucede a tu alrededor. Pero son días difíciles, de sufrimiento, de pena, de miles de recuerdo que no quieres tener en tu mente y cuanto mayor es ese deseo de querer expulsarlos de tu mente, con más fuerza se aferran dentro de ella.
En estos momentos lo único que quedan son las personas, las que son capaces de que te evadas y puedas disfrutar. Creo que todos tenemos ese tipo de personas a nuestro alrededor, aunque en ocasiones ni siquiera esas personas lo sepan. Te sacan hacia delante y con ellas quieres vivir la lección aprendida, la de vivir y disfrutar de hacerlo. Con lo bueno, con lo malo, con todo lo que está por llegar, siempre con la cabeza alta de ser como somos, de ser de donde somos.
Siempre con el recuerdo a flor de piel y siempre recordándolo con una sonrisa porque todos tenemos a un héroe mucho más cerca de lo que creemos, de los que visten igual que nosotros y hacen las mismas cosas cotidianas que nosotros.
Ahora que todos sabéis que tenéis uno, disfrutadlo.

viernes, 13 de septiembre de 2013

Charlotte.

Podrías ser mi Charlotte, tan sumisa, tan callada y tan desencantada, como te muestras, como yo lo hago, pero a la vez, como eres, con esa vitalidad, esos desenfados, esa capacidad de hacer sentirme bien, como yo.
Ojalá tú también con el pelo rosa.

lunes, 9 de septiembre de 2013

Ama, ama.

El amor es muy extenso, el amor por ti, el amor por los demás y el amor por las cosas
El amor por ella es eso que no se ve, que ni lo sientes, tú no te das cuenta de como te atrapa porque todo tiene un ritmo vertiginoso, del café del desayuno llegas al de la tarde y sin darte cuenta, ya estás más enamorado. Todo esto se acumula día a día sin que tu lo sepas, hasta que te cae encima, te hundes y sólo puedes salir a flote junto a ella. Eso es lo único que puedo decir del amor. Por eso a veces el amor es malo, cuando olvidas el amor por ti y sobre todo, el amor por las cosas. Aunque mucha gente hable del amor propio, me parece el menos significativo. El amor por vivir, por conocer, por pensar, por sentir, ese es el necesario, para vivir con ella, conocerla, pensarla, imaginarla y sobre todo, sentirla.
Sentirte.

Tú.

Ese saber estar que he perdido, el control de la situación que me has hecho perder, me has vuelto loco.
Tu no saber, mi indecisión, nuestro no entender, este sinsentido.
Pero siempre tú, tu mirada a escondidas, tu vergüenza y tu pequeña sonrisa.

jueves, 1 de agosto de 2013

Odio.

Esto debe de ser una carta de amor para ti. Por eso voy a mencionar todo lo que odio de ti. Y lo que me pasa no es que odie tus cosas, es que te odio a ti. Esa forma de crearme dependencia y que, para cuando se me acabe, tu dependas de mi. Ese continuo ir y venir, pero nunca de la mano. Tu sonrisa forzada al verme y esas ganas de cogerme que te entran cuando me doy la vuelta. Mientras me apoyo en la esquina del bar para mirarte, contemplarte y saciarme la sed que tengo de ti, hasta que vuelves a clavar tus ojos en mí, en ese momento todo se acaba. Odio tu mirada, odio que me mires, porque me gustas cuando te imagino, me imagino en ti unos ojos que me gustan, que me miran cuando yo quiero y no un segundo después.
Me gustas, pero odio como eres, por eso las veces que quieres venir, yo me voy.
Ahora ya sólo quiero odiarte, odiarte más fuerte, para ver si así consigo quererte. 

domingo, 28 de julio de 2013

Reencuentros.

La vida son sensaciones. Lo que sientes al ver una película. Lo que sientes al escuchar una canción. Lo que sientes al leer un verso. Lo que sientes al conocer a una persona.
Nos movemos por impulsos y esos impulsos son tomados de forma inconsciente por lo que sentimos en ese preciso instante.
Cada recuerdo que tenemos de esa frase que te recuerda a ella, porque ya no hay más que recuerdos, pero te invaden esas sensaciones de volver a conocer a una persona y que todo sea como la primera vez.