martes, 11 de marzo de 2014

Light is winning

Me han entrado ganas de hablar de True Detective. Por supuesto desde mi ignorancia desde el punto de vista seriéfilo y sobre todo desde el punto de vista técnico que tanto se le ha alabado a la serie.
Desde el tercer capítulo la he considerado como una película, una película de 8 horas, ya que como bien dijo su creador la serie se divide en tres partes, como cualquier película que se precie.

Como he dicho antes, desde el punto de vista técnico de la serie soy incapaz de hablar, soy de esas muchas personas que tuvo que buscar que era un plano secuencia tras acabar el cuarto capítulo y ser de lo único que se hablaba, todos ellos con razón, también hay que decirlo. Sin duda, lo que más me ha gustado de la serie, como de todas las series de las que disfruto es la esencia de sus personajes pero sobre todo de cómo te atrapan desde el minuto uno, evidentemente en este caso se trata del personaje de Rust. Desde el primer momento en el que lo ves, te atrapa, esa singular personalidad, ese ser el rarito, esa mirada oscura y todo lo que pasa dentro de su cabeza, un placer escuchar las palabras saliendo de su boca, sin perder su esencia en ningún momento y convenciendo a su entorno de que no estaba equivocado, de que siempre hay que mirar más allá de los que nos muestran, porque todos escondemos algo en lo más oscuro de nuestro interior.
True Detective es mucho más que todo esto, esto es una simple opinión sobre como afecta una serie a tu personalidad, como la hcen las buenas series.